Porque “más vale prevenir que curar”, es esencial mantener una correcta higiene de la boca.

  • Usar una correcta técnica de cepillado e higiene (adecuada a cada paciente), con los productos adecuados.
  • Acudir a las revisiones cada vez que se estime oportuno (nos encargamos de avisar al paciente).
  • Realizar revisiones periódicas en el caso de pacientes con enfermedades bucodentales crónicas (periodontitis, desmineralización de esmalte, alto índice de caries, etc…).

Pacientes que se han sometido a una gran rehabilitación bucal (con implantes, prótesis, ortodoncia…) deben acudir a revisiones de mantenimiento. En niños en sus diferentes etapas de crecimiento y desarrollo. A nuestros mayores porque en muchos casos y por diferentes motivos su higiene y cuidado bucodental está muy deteriorado o descuidado. En pacientes con diferentes tipos de patologías y/o tratamientos sistémicos que pueden influir de forma negativa en su salud bucodental (radio y quimioterapia, inmunosupresores, tratamientos hormonales, trastornos de la alimentación etc…). Para un diagnóstico precoz de patologías que puedan ir a más (desde la caries incipiente hasta otro tipo de signos y síntomas que pueden revelar una evolución hacia una patología mayor).

De esta forma prevenimos y podemos actuar de forma precoz en consecuencia.